tarimas

Si vas a redecorar tu casa puede que tengas dudas entre la tarima de madera y los suelos de parquet. ¿Qué opción es la más resistente? ¿Y la mejor desde un punto de vista estético? Lo cierto es que se trata de una duda recurrente ya que puede dar la sensación de que estamos hablando de lo mismo cuando para nada es así.

La verdad es que para encontrar el origen de los suelos de madera tenemos que remitirnos a las antiguas civilizaciones griegas, egipcia y vikinga. Estos pavimentos se usaban sobre todo en construcción naval. En el siglo XIX empezarían a utilizarse de forma masiva en edificios públicos y casas particulares de familias de alto poder adquisitivo. A partir del siglo XX los precios empezaron a ser más asequibles y por lo tanto el uso de los suelos de madera se popularizó. La tarima flotante apareció bastante después, ya en la década de los 70. Hoy día es uno de los pavimentos más utilizados por su precio, su facilidad de instalación y su versatilidad.

Desde el prisma de lo estético, lo cierto es que no hay grandes diferencias entre  los suelos de parquet y la tarima que te podemos instalar en Tarimas del MundoLas tarimas dotan a las estancias de un aspecto muy elegante y apreciado por nuestros clientes. Las tarimas no sólo emulan el color, sino también la textura de la madera natural. De todas formas, también cabe la posibilidad de que sean de madera natural. Todo depende de tus gustos.

De todas formas, la tarima de madera es algo más versátil que el parquet. Versatilidad en cuanto a los diseños con los que nos podemos encontrar. Son perfectas por ejemplo para el suelo de los gimnasios por sus propiedades antideslizantes y su resistencia a la humedad.

Pasamos a las diferencias en cuanto a la instalación. Colocar un suelo de parquet es algo más complicado que hacer lo propio con una tarima. El primero se puede colocar echando mano de distintas técnicas: encolados, clavos, rastreles, etc. En cambio, la tarima flotante puede colocarse sobre el suelo directamente sin hacer obra. Suelen valerse de un sistema de lengüetas para ir encajando las lamas una a una con total comodidad.

La resistencia es algo a lo que también hay que atender a la hora de hacer la elección que más se ajuste a nuestras necesidades. Los pavimentos de madera natural como el parquet son más propensos a sufrir golpes y arañazos. En el caso de que tengamos mascotas, niños pequeños o de que se trate de colocar el pavimento en el baño o en la cocina, lo mejor serán las tarimas hidrófugas, es decir, que no se deterioren por el agua ni la humedad.

Terminamos con el tema del mantenimiento. Para el parquet hay que recurrir sólo a productos específicos no abrasivos. Para la tarima podemos usar una gama más amplia de limpiadores. Con pasar la fregona bastará para mantenerla en perfecto estado.