césped artificial

La mayoría de las veces, el desconocimiento hace que los usuarios desconfíen de las soluciones de césped artificial. En la red podemos encontrar algunas informaciones erróneas, que se han convertido en auténticos mitos generalizados sobre la hierba sintética. Sin embargo, las bondades de este producto son muchas y variadas. Sus acabados son cada vez más naturales para terrazas y jardines, todo ello con un mantenimiento nulo. Una de las grandes ventajas de este tipo de césped es que no cambia de color, no se seca en verano, luciendo siempre verde como la hierba fresca.

Desde Tarimas del Mundo queremos destacar la hierba sintética también está tratada para evitar los ataques de plagas de insectos que puedan dañar su apariencia. En este post queremos abordar cuáles son los principales mitos que circulan sobre este tipo de césped y por qué estas informaciones son falsas.

  1. Corta duración: Se pone en duda la durabilidad del césped sintético. Sin embargo, es todo lo contrario. La hierba natural debe regarse, abonarse y cuidarse. Habrá que cortarla cada cierto tiempo y puede verse afectada por numerosos agentes externos: las plagas, las inclemencias del tiempo o la falta de agua pueden acabar por deteriorar su apariencia. Algo que no ocurre con la hierba artificial, que no requiere de luz solar y ni existen riesgos que puedan poner en jaque su estado. Se fabrica con un material altamente resistente y cuenta con otra ventaja: para su producción se utilizan fibras que permiten recuperar su estado natural después de cada pisada.
  1. Su instalación es costosa: Puede que en un primer momento, cuando este producto era totalmente novedoso, su instalación tuviera un precio más elevado que actualmente. Pero, el coste del césped artificial, así como el de su instalación, se han visto rebajados con el paso del tiempo. Hoy en día, esta solución es totalmente asequible, al alcance de todos los bolsillos. Además, resulta destacable el ahorro importante de mantenimiento, ya que no habrá que realizar ningún tipo de trabajo como ocurre con la hierba natural. Todo son ventajas.
  1. Acabados artificiales: Los acabados son cada vez más realistas, las nuevas tecnologías permiten conseguir los resultados más naturales, simulando a la perfección el césped natural. Aunque sí podemos decir que existen diferentes calidades, puede que algunas variedades más económicas tengan una apariencia más artificial, pero no es así en la mayoría de los productos comercializados. Para su fabricación se utilizan diferentes fibras, todas ellas de alta densidad y con diferentes tonalidades para simular las praderas naturales.