Si vas a alquilar un piso o una casa y necesitas realizar reformas antes, debes tener en cuenta dos factores básicos antes de cambiar el suelo:

  • La resistencia, porque no vas a ser tú quien cuide el suelo a diario. Y, aunque tengas buenas referencias sobre los inquilinos, es mejor cuidarse en salud eligiendo suelos resistentes y duraderos.
  • La estética, porque es más práctico elegir un suelo que combine con todo y que no pase de moda. Por una parte, porque así será más fácil contentar a todos los gustos cuando visiten tu piso antes de alquilarlo. Y, por otra, porque combinará con los muebles de tus futuros inquilinos independientemente de su estilo.

 

En Tarimas del Mundo te aconsejamos que instales suelos duraderos y neutros si vas a alquilar tu vivienda.

 

 

¿Qué material elijo para la vivienda que voy a alquilar?

Los suelos laminados y los suelos vinílicos son los que más se ajustan a las necesidades de una vivienda en alquiler.

Si vas a reformar un piso exclusivo con materiales de alta gama para alquilarlo a un precio elevado, el parquet subirá el valor del inmueble en el mercado. No obstante, debes tener presente que los inquilinos pueden darle o no los cuidados que la madera natural necesita.

Por tanto, la tarima laminada y el suelo vinílico siguen siendo dos alternativas perfectas para garantizar un suelo resistente y duradero en la vivienda que vas a alquilar.

Si buscas resistencia absoluta a la humedad, el suelo de vinilo es el más adecuado por su impermeabilidad.

Ambas opciones son rápidas de instalar. De hecho, si no quieres realizar obras y buscas una solución económica, el suelo vinílico se asienta sobre cualquier superficie siempre que esté lisa.

 

 

¿Qué colores son los más adecuados para una vivienda en alquiler?

Los colores clásicos, como el beige o el gris, aportan un tinte tradicional y encajan con todos los estilos decorativos.

Es cierto que el blanco y el negro también encajan a la perfección en todos los estilos, pero tienen más personalidad y quizás no agraden a todos los potenciales usuarios.

Por tanto, no te vayas a los extremos de las gamas cromáticas y elige colores intermedios como el beige clásico.

Además, en esta tonalidad suave es más fácil de mantener que los suelos muy oscuros o muy claros. En los suelos blancos las manchas resaltan al primer golpe de vista aunque sean mínimas, y en los negros el polvo se aprecia con mayor rapidez.

Por último, es una tonalidad que combina con todo tipo de mobiliario y de alfombras, lo que te ayudará a amueblar el piso. O, a la inversa, será el lienzo perfecto para que tus inquilinos instalen sus propios muebles.

 

 

En Tarimas del Mundo nos gusta ayudarte a elegir y decorar tus suelos en función de tus necesidades más concretas. En nuestro catálogo encontrarás tarimas laminadas y suelos vinílicos en tonalidades neutras perfectas para tu vivienda en alquiler.

Por supuesto, también ponemos a tu disposición a nuestro propio equipo de instaladores para que el piso quede listo para entrar a vivir.