tarimas laminadas

Dentro de la gran oferta de tarimas laminadas que podemos encontrar en el mercado, existe una variedad que se conoce como pavimento antiestático. Una solución eficaz contra los pequeños calambres o descargas que tienen lugar como consecuencia de la electricidad estática. No suponen ningún riesgo para la salud, ya que se trata de descargas de baja intensidad, pero algunas personas muestran mayor sensibilidad que otras y las sufren con más frecuencia. La electricidad estática es una acumulación de carga eléctrica en una zona aislante que, al contactar con un objeto de una alta conductividad eléctrica o que esté cargado de polaridad opuesta, produce una pequeña descarga.

Una actividad tan simple, como caminar descalzos por casa, puede ocasionarnos estas pequeñas molestias a modo de calambres, para evitarlo podemos optar por una solución de tarima laminada antiestática. Este tipo de suelos están fabricados con el objetivo de que no sean conductores, evitando así que la carga estática que acumulamos se desate a través de su superficie. Estos pavimentos reciben un tratamiento especial para que las molestas descargas estáticas no se produzcan.

La normativa europea UNE-EN 1815 se encarga de regular la evaluación que determina si un suelo es antiestático o no, en función de la propensión del mismo a la acumulación de cargas electroestáticas. Para que la evaluación sea favorable el pavimento deberá contar con una índice inferior a los 2KW, teniendo en cuenta que este es el límite de sensibilidad humana, aunque eso sí, con unas condiciones de temperatura y humedad relativa determinadas.

Si tu suelo te da calambres acude a un centro especializado en pavimentos, en Tarimas del Mundo contamos con tarimas laminadas antiestáticas como una solución estándar para evitar este tipo de molestias. Muchos clientes nos preguntan cómo pueden hacer para que los suelos no les den calambre y este tipo de tarimas tratadas para reducir su nivel de conducción eléctrica son la mejor opción. De todos modos, queremos resaltar que cada persona es un mundo y no todos presentamos la misma sensibilidad a la energía estática, por ello algunas personas sufren más que otras estas pequeñas molestias.