tarimas laminadas uso infantil

Los niños son espontáneos por naturaleza, viven cada día intensamente como si de una nueva aventura se tratara. Por este motivo, los pavimentos perfectos para la zona de juego de los más peques de la casa debe contar con tres características básicas: ser seguros, resistentes y divertidos. A la hora de seleccionar las tarimas laminadas para una zona infantil conviene prestar atención a su durabilidad y resistencia, hay que tener en cuenta que deberán soportar los envites de los juegos cotidianos, el arrastre de objetos sobre la superficie de los suelos o los golpes.

Otro factor importante es la necesidad de higiene de estos espacios, ya que los niños se pasan la mayor parte del tiempo jugando por el suelo, así que habrá que limpiarlos con frecuencia. Además, es recomendable que las superficies no sean demasiado frías, cuanto más cálidas mejor.  De hecho, colocar una alfombra en la zona de juegos puede resultar muy adecuado para que los pequeños estén más cómodos y tranquilos.

Desde Tarimas del Mundo, destacamos los beneficios de las tarimas de madera sintética para los espacios infantiles. Son más resistentes, económicos y, prácticamente, no precisan de cuidados específicos. Se trata de superficies completamente lisas, sin poros, factor que facilita notablemente la limpieza de los suelos. Una de las grandes objeciones para elegir este tipo de tarima son sus acabados, pero lo cierto es que hoy en día presentan una gran similitud con los pavimentos de madera natural.

Dentro de la gran oferta del mercado para tarimas laminadas, podemos filtrar por su resistencia, cualidad imprescindible para soportar la rutina diario de los más peques. En este caso, es recomendable una resistencia AC4, pueden alcanzar una durabilidad de hasta 25 años.

Finalmente, estos pavimentos han evolucionado mucho en los últimos años, lo que abre un abanico de posibilidades en cuanto a colores, modelos y acabados. Podrás seleccionar aquel estilo que más te guste o decantarte por las opciones que más se ajusten al estilo decorativo del resto de las estancias. Se trata de encontrar el equilibrio adecuado, para que todo fluya con naturalidad, incrementando el confort y la sensación de bienestar de tu hogar.