césped artificial

El césped artificial se utiliza, habitualmente, para el acondicionamiento y embellecimiento de zonas ajardinadas. Sin embargo, las ventajas de la hierba sintética hacen que se trate de una solución muy adecuada para otro tipo de usos. Es el caso de algunas instalaciones deportivas como los campos de fútbol o rugby, pero sobre todo se emplea en campos de golf. En algunas zonas de nuestro país pueden tener restricciones para el uso de agua en épocas de sequía. Por ello, el césped sintético es una de las mejores opciones. Hay que tener en cuenta que las extensiones de un campo de golf son muy amplias y que para que el green se encuentre en buen estado será necesario regar las diferentes zonas con frecuencia. 

Hablamos de la solución ideal para minimizar los recursos hídricos necesarios para regar este tipo de instalaciones, que suelen ocupar gran cantidad de espacio. El césped artificial ya puede encontrarse a un precio más asequible. En cualquier caso, es importante verlo como una inversión, ya que permitirá ahorrar mucho dinero y recursos en el riego de este tipo de superficies. Además, los costes relativos al mantenimiento del césped también son mucho más bajos en el caso del césped artificial, ya que no será necesario abonarlo ni realizar otro tipo de trabajos necesarios con la hierba natural. Resulta evidente que la diferencia de costes en la instalación de césped se ven amortizados con el paso del tiempo.

Desde Tarimas del Mundo queremos destacar que se han hecho varias pruebas y que la diferencia entre ambos tipos de césped no supone ninguna modificación en el agarre del golfista al suelo o en los impactos del palo de golf sobre la superficie de los campos. Actualmente, existen en el mercado numerosas soluciones de césped sintético que imitan a la perfección la hierba natural en cuanto a su tonalidad y textura. Sin embargo, estas soluciones resultan muchos más resistentes, siendo mucho más duraderas.