Los suelos de parquet barnizado son la fusión perfecta entre la calidez de la madera auténtica y una resistencia superior al desgaste.
Gracias a su sellado de poro cerrado, estas tarimas ofrecen una durabilidad excepcional y una limpieza sin esfuerzos, ideales para hogares con vida activa que no quieren renunciar a la estética.
Elegir un suelo de madera es decidir cómo quieres sentir tu hogar. En Tarimas del Mundo sabemos que buscas esa pisada inconfundible y la estética orgánica que solo un suelo de madera auténtica puede ofrecer, pero también sabemos que tu casa es un lugar lleno de vida, movimiento y pequeños accidentes cotidianos.
Nuestra colección de parquet barnizado es la respuesta definitiva para quienes no quieren elegir entre belleza y tranquilidad.
Olvídate del mito de que la madera es delicada. Gracias a los avances en la tecnología de sellado, nuestras tarimas barnizadas cuentan con múltiples capas de protección curadas con luz UV que cierran el poro de la madera herméticamente.
¿Qué significa esto para ti y tu familia?
La estética del barniz ha evolucionado radicalmente. Si te preocupa ese aspecto «plastificado» de los suelos antiguos, te sorprenderá nuestra nueva generación de acabados. Hemos seleccionado tarimas que respetan la identidad visual de la materia prima:
Si buscas tendencia y naturalidad, el barniz mate o extra mate es la estrella de nuestro catálogo.
Esta terminación elimina los reflejos artificiales, ofreciendo una textura y una apariencia visual casi idéntica a la madera al aceite o cruda, pero con la protección superior de un barnizado.
Por otro lado, si prefieres un toque de luminosidad que realce la veta y aporte vivacidad a estancias más oscuras, nuestros acabados satinados aportan ese equilibrio clásico y elegante de «suelo vestido».
Instalar parquet barnizado es apostar por la longevidad. A diferencia de los suelos sintéticos, aquí estás invirtiendo en un producto vivo y renovable. Es importante que sepas que:
En Tarimas del Mundo, queremos que tu suelo sea el escenario de tus mejores recuerdos, no una fuente de preocupaciones. Explora nuestra gama y encuentra ese tono perfecto que hará de tu casa un verdadero hogar.
La principal diferencia radica en la protección y el mantenimiento. El barniz crea una capa superficial que sella el poro (poro cerrado), ofreciendo mayor resistencia a las manchas y un mantenimiento mucho más sencillo, ya que no requiere aplicaciones periódicas de producto. El aceite, por contra, nutre la madera desde dentro (poro abierto), ofreciendo un tacto más natural y permitiendo reparaciones locales, pero exige un mantenimiento periódico para no perder sus propiedades.
El mantenimiento es muy sencillo. Para el día a día, basta con usar una aspiradora con cepillo para parquet o una mopa suave para eliminar el polvo y la arenilla. Para la limpieza húmeda, utilice una fregona muy bien escurrida (apenas húmeda) con agua y un jabón neutro específico para suelos de madera barnizados. Evite productos abrasivos, ceras o limpiadores con amoniaco que puedan opacar el brillo del barniz.
Sí, siempre que el suelo tenga una capa noble de madera suficiente (generalmente a partir de 2,5 mm). Con el paso de los años, si el barniz se desgasta o presenta muchos arañazos, se puede realizar un proceso de acuchillado (lijado) para retirar el barniz viejo y aplicar nuevas capas, dejando el suelo como nuevo. La cantidad de veces que se puede hacer dependerá del grosor de la madera noble.
El barniz ofrece una excelente protección contra derrames accidentales gracias a que sella el poro de la madera. Sin embargo, la madera es un material higroscópico y no es 100% impermeable. Si se derrama líquido, se debe secar lo antes posible para evitar que se filtre por las juntas de las tablas. No se recomienda su instalación en baños o zonas con humedad constante, salvo que el fabricante especifique un tratamiento hidrófugo especial en las juntas.
Es una cuestión principalmente estética, ya que ambos ofrecen niveles de protección similares. El acabado mate es tendencia porque disimula mejor el polvo y los pequeños arañazos, además de ofrecer un aspecto más natural y moderno. El acabado satinado refleja más la luz, aportando un toque clásico y elegante, aunque puede hacer más visibles las marcas de pisadas o el polvo a contraluz.