
El diseño de la tarima laminada vinílica Roble Savore captura la esencia pura de la madera de roble con una autenticidad sorprendente. Sus tonos cálidos y naturales, combinados con una textura de veta sincronizada y un acabado ultra mate, aportan una sensación de confort y realismo inigualable a tus estancias. Este suelo laminado es increíblemente versátil, encajando a la perfección tanto en ambientes de estilo rústico como en decoraciones más contemporáneas y minimalistas.
No te dejes engañar por su belleza natural, el Roble Savore está diseñado para durar.
Gracias a su clasificación de uso 33 y su excepcional resistencia a la abrasión AC5, es la solución perfecta para las zonas de mayor tránsito de tu hogar, como salones, pasillos o recibidores, resistiendo sin problemas el día a día de familias activas, niños y mascotas. También es una opción excelente para espacios comerciales con un tráfico general.
¿Imaginas un suelo de madera en la cocina o el baño?
Con Roble Savore es posible. Incorpora una avanzada tecnología de protección contra el agua que le confiere una alta resistencia a la humedad, protegiéndolo frente a derrames y salpicaduras accidentales durante un periodo de hasta 72 horas. Disfruta de la continuidad estética en todo tu hogar sin renunciar a la funcionalidad.
Para garantizar la resistencia a la humedad en cocinas y baños, es imprescindible realizar una instalación específica con sellado perimetral y de juntas de dilatación siguiendo las instrucciones del fabricante.
Su instalación es sorprendentemente rápida y sencilla gracias a su práctico sistema de unión por clic de alta precisión. Las lamas encajan perfectamente, permitiendo una colocación flotante limpia y eficiente, ideal tanto para profesionales como para los amantes del bricolaje.
Además, si buscas el máximo confort, el Roble Savore es perfectamente compatible con sistemas de calefacción por suelo radiante por agua caliente (manteniendo una temperatura máxima en superficie de 28°C), distribuyendo el calor de forma uniforme por toda la estancia.
Comprometidos con tu bienestar y el medio ambiente, este suelo está fabricado mayoritariamente con materias primas renovables procedentes de bosques gestionados de forma sostenible (Certificación PEFC) y cuenta con bajas emisiones (Clase E1), contribuyendo a un ambiente interior más saludable. Su superficie higiénica y sellada posee además propiedades antibacterianas, dificultando la proliferación de gérmenes.
El mantenimiento diario es muy sencillo: basta con pasar una mopa o aspirador y, ocasionalmente, una fregona bien escurrida con un limpiador neutro para que luzca como el primer día.








Sí, gracias a su alta resistencia a la humedad de hasta 72 horas, el Roble Savore es apto para cocinas y baños de uso residencial. Sin embargo, es fundamental realizar una instalación correcta sellando el perímetro y las juntas de dilatación con los materiales adecuados, siguiendo siempre las instrucciones detalladas del fabricante para asegurar la estanqueidad y la validez de la garantía.
¡Totalmente! Con una clasificación de uso 33 y una resistencia a la abrasión AC5, esta tarima está diseñada para soportar un uso doméstico intenso. Es una opción muy duradera que aguantará bien el trote diario de niños jugando o el ir y venir de mascotas.
La limpieza es muy sencilla. Para el mantenimiento habitual, basta con usar un aspirador con cepillo para parquet o una mopa seca. Para una limpieza más profunda, puedes pasar una fregona bien escurrida (ligeramente húmeda, nunca empapada) con agua y un limpiador específico para suelos laminados o un detergente neutro. Es importante secar cualquier derrame de líquido rápidamente.
Sí, el Roble Savore es compatible con sistemas de calefacción por suelo radiante de agua caliente. Es importante asegurarse de que la temperatura de la superficie del suelo nunca supere los 28°C y seguir las pautas de instalación específicas para este tipo de sistemas.
Significa que la superficie del suelo está protegida contra la penetración de agua por derrames o salpicaduras durante un máximo de 72 horas. Pasado este tiempo, el agua podría empezar a filtrarse. Esta resistencia está condicionada a una correcta instalación con sellado perimetral en zonas húmedas como cocinas y baños, tal y como especifica el fabricante.