tarimas laminadas vinílicas

Hasta no hace mucho tiempo las tarimas laminadas vinílicas eran uno de los grandes desconocidos del mundo de los pavimentos. Su irrupción en el mercado fue toda una sorpresa y, aunque el sentido común nos dice que el agua y la madera no hacen buenas migas, lo cierto es que este material para los suelos aporta carácter y distinción. Los tarimas de madera para cocinas y baños ya son una realidad, gracias a las tarimas vinílicas.

Los suelos resistentes a la humedad se fabrican en PVC, de forma que se pueden mojar por completo, sin riesgo de que se deterioren o deformen. Hablamos de tarimas laminadas sintéticas de imitación a madera, que otorgan al diseño un aire diferente y acogedor. En el caso de los establecimientos comerciales o locales de restauración son la solución soñada, ya que permiten conseguir el estilo distinguido de los suelos de madera, pero se pueden fregar con agua frecuentemente para mantener la higiene necesaria, sin que los suelos pierdan su brillo y su estado impoluto.

Desde Tarimas del Mundo queremos destacar las principales ventajas de las tarimas vinílicas:

  1. Se consigue cierto efecto antideslizante, que minimiza el riesgo de caída por resbalón.
  2. Presentan una gran resistencia al desgaste propio del paso del tiempo.
  3. Su instalación, como ya hemos visto muchas veces, es rápida y sencilla. Sin molestias ni grandes obras, su uso podrá realizarse de forma inmediata tras la instalación de los pavimentos.
  4. Los suelos vinílicos son una gran opción para mejorar el aislamiento acústico del inmueble. Amortiguan las pisadas y reducen los ruidos.
  5. Su mantenimiento es muy sencillo y son muy fáciles de mantener limpias y en perfecto estado.

Es cierto que en un primer momento los acabados de este tipo de pavimentos no eran demasiado variados, pero con el tiempo han ido cambiando. Se trata de una solución muy popular, que gana adeptos cada día que pasa. La oferta se ha incrementado con el tiempo y, hoy en día, resulta sencillo encontrar tarimas vinílicas con acabados similares a la de los suelos de madera natural. Sin duda, una opción a tener en cuenta para los espacios de la casa en los que suele acumularse humedad o que deben limpiarse con más frecuencia, como los baños o las cocinas.