La madera envejecida, es hoy en día un recurso muy empleado en decoración. Gracias a la tarima de madera envejecida, es posible conseguir ese aire añejo y con personalidad propia que muchos personas quieren es sus hogares o en sus negocios.

La Belleza del suelo envejecido

Podemos tener un suelo de aspecto envejecido sin dejar de lado la máxima calidad que uno está buscando a la hora de instalar un suelo nuevo. En esta era de la personalización, los fabricantes más reputados ofrecen cada vez un abanico mayor de materiales, diseños y acabados posibles, a fin de proporcionar a los clientes aquellos modelos que encajen a la perfección en sus gustos y requisitos.
Los acabados al aceite o encerados, son capaces de simular el oscurecimiento natural producido por el sol en la madera, a la vez que la protegen del polvo y las manchas. Además, este tipo de suelos, aunque debe tratarse anualmente con productos de mantenimiento para que no pierda brillo, resultan tener una gran resistencia.
Si bien es cierto que hay que diferenciar entre maderas blandas, como el pino, y maderas más duras, como el roble, en general podemos hablar de un material muy resistente y versátil tan válido para usarse en suelos de interiores como de exteriores. Además de tratarse de un producto orgánico, renovable y económico.

En Tarimas del Mundo contamos con productos como Cotton Mil Range, compuestas por 4 milímetros de roble macizo, y una segunda capa de 11 milímetros de abedul prensado, lo que le aportan una gran estabilidad. Indicado tanto para uso comercial como doméstico. Será ideal instalarlo en hogares o sitios que tengan calefacción radiante.

Mammoet Flooring, es una tarima compuesta de 11 capas de abedul y una capa superior de 5-6 milímetros de roble macizo. Esta disponible en gran variedad de acabados y colores, y serán capaz de dotar al ambiente de un aire nostálgico y muy hogareño.

Consejos para cuidar de un suelo de madera

Los suelos de madera, además de tener un encanto especial, son cálidos y acogedores. Su mantenimiento es muy sencillo, pero no se debe dejar de lado ni descuidarlo, si queremos que nuestro suelos luzca bonito y cuidado. Para su mantenimiento, es mejor emplear productos naturales que los que se venden como específicos para madera. A pesar de que en la etiqueta se pueda afirmar que son específicos para este uso, a veces resultan demasiado agresivos.
Los productos alternativos que aconsejamos para el mantenimiento de suelos de madera son el vinagre y el aceite de oliva.

  • Un chorrito de vinagre de manzana o de vino en el cubo del agua de la fregona, puede bastar para dar brillo al suelo de madera una vez por semana. Para el cuidado diario de nuestro suelo de madera lo mejor es pasar un paño suave o una mopa. También podemos utilizar el aspirador, pero siempre teniendo cuidado de utilizar el cabezal suave, que es especial para no rallar el suelo de madera.
  • El aceite de oliva, es capaz de nutrir la madera tanto o más que un barniz tradicional. Cada 4 o 5 meses, o sencillamente un par de veces al año, podemos frotar la superficie del suelo con un trapo rociado en aceite de oliva. Podemos cubrir nuestra mopa o escoba con el trapo, y así poder hacerlo de forma más cómoda y rápida. Con el uso del aceite de oliva, por un lado vamos a evitar que la madera se seque a la vez que le damos al suelo un brillo espectacular.