tarimas laminadas

Las tarimas laminadas son una opción a tener en cuenta para los pavimentos de una vivienda, centros de trabajo o establecimientos comerciales. Su instalación es sencilla y rápida y se puede usar en el mismo momento en el que se coloca. Además, pueden resultar muy económicos, incluso si te decantas por tarimas de madera natural será más barato que los suelos de madera convencionales. Sin embargo, el precio final de este tipo de suelos dependerá de múltiples factores.

A la hora de elegir tus nuevos suelos de tarima, encontrarás gran cantidad de acabados, formas y colores. El modelo seleccionado será uno de los factores con más repercusión en el precio final. Además de los acabados o las formas, hay que tener en cuenta que es posible encontrar diferentes calidades, cuestión que repercutirá inevitablemente en el precio.

Mientras las tarimas sintéticas son la opción más económica, las tarimas de madera natural suponen un mayor desembolso. De todas formas, en función del tipo de madera seleccionado el precio podrá variar ligeramente. Si necesitas unos pavimentos con condiciones específicas, por ejemplo, que sea hidrófuga para colocarlas en zonas con focos de humedad como el baño también incrementará su precio.

Desde Tarimas del Mundo queremos destacar que el tipo de suelo elegido, el acabado del mismo o la superficie total a cubrir son cuestiones clave que van a determinar el precio final del suelo instalado.

Actualmente, los suelos laminados son muy fáciles de instalar, sea cual sea el método con el que cuentan para ello. Por este motivo, una buena forma de ahorrar dinero será colocar la tarima sin recurrir a un técnico especialista. Aunque habrá que tener cuidado, el suelo debe estar seco y bien nivelado. Si no eres muy manitas, no te recomendamos esta opción.

Finalmente, si el suelo sobre el que se va a instalar la nueva tarima laminada no se encuentra en buen estado o no está nivelado habrá que realizar trabajos adicionales para la instalación de los pavimentos, que supondrá un gasto extra al montante final. La superficie total sobre la que se va a instalar el suelo y el tipo de tarima seleccionada son los dos factores más determinantes para presupuestar el precio a pagar.