Estos tres modelos de Parquet son sin duda los clásicos entre los clásicos. Desde Tarimas del Mundo seguimos apostando por los suelos románticos pero bajo la visión de la modernidad.

Punta Hungría y Espiga

El parquet Punta Hungría, se encontraba en los palacios y casas de la Alta Burguesía del siglo XVIII. Se trata de piezas cortadas a 45 o 60 grados unidas entre sí. A este tipo de modelo también se le conoce como Espina de Pez o Chevron.

Una variante del Punta Hungría es el Helecho, que se diferencia del anterior es que en medio del diseño se coloca una tabla longitudinal en donde se unen las piezas.

Este tipo de Parquet si es instalado paralelo a la entrada de luz en la estancia, crearemos un contraste de tonalidades. Si lo que queremos es que quede homogéneo, lo instalaremos en la dirección de entrada de luz.

 

El parquet de Espiga, es aquel donde las lamas se colocan en un ángulo de 90 grados. Su patrón de colocación nos recuerda a una espiga, de ahí su nombre.

Otras formas de colocación derivadas del Espiga son en doble espiga, combinando dos líneas en un lado con una sola línea en el otro o la espiga francesa, donde las tablillas son cortadas de forma artesanal.

Es frecuente confundir el parquet Punta Hungría con el Espiga, ya que su diseño es bastante similar al ojo inexperto. La diferencia entre ambas es el ángulo de colocación de las lamas y la existencia de una linea de corte que hace que las lamas estén enfrentadas unas a otras en el Espiga.

Hoy en día, este tipo de patrones geométricos pueden llevarse a cabo con tarimas multicapa y no solo con madera maciza, generando que sea accesible a más personas, además de permitir una instalación flotante.

Además de ser suelos hermosos y elegantes resultan muy dinámicos y dan un toque muy personal y sofisticado a las estancias. Tanto Punta Hungría como Espiga pueden ser personalizados por los clientes, combinando distintos colores, tonos y tamaños de las lamas, según queramos un espacio más vintage, rústico o moderno.

El estilo Versalles

Este tipo de patrones para lo colocación del parquet, fueron referentes de la moda durante los siglos XVIII y XIX. Actualmente están resurgiendo con la utilización de nuevos materiales, siendo muy apreciados por Arquitectos, Decoradores e Interioristas. Casan muy bien con los estilos más vanguardistas que quieren mantener ese toque clásico de un suelo de madera con historia.

Si tenemos que hablar de un símbolo de distinción y poder en la Francia de los siglos XVII y XVIII, hablaremos del estilo Versalles. Se caracterizan por ser lamas colocadas en formas de cuadrados, pudiendo personalizar la forma geométrica que irá dentro de los mismos.

El modelo Versalles se realiza en madera maciza y completamente a mano. Un suelo estilo Versalles con buenos materiales y bien elaborado, es una auténtica obra de arte.

Gracias a los materiales y tipos de barnices que se utilizan hoy en día en los suelos de madera, la instalación resulta más sencilla y las restauraciones no deben hacerse de una forma tan frecuente. Aunque al tratarse de suelos de madera siempre debemos tener en cuenta que requerirán de una serie de cuidados básicos si queremos mantener su brillo y esplendor por más tiempo.

El hecho de que existan muchas opciones de personalización es lo que permite que este tipo de suelos vuelvan a estar de moda, ya que son capaces de adaptarse a nuevas formas de decoración sin dejar de mantener su esencia.