Los suelos de madera han sido utilizados por distintas civilizaciones desde  el año 3000 A.C. Es durante la Edad Media cuando aparece el parquet. En esta entrada vamos hacer un breve repaso de cómo se empezó a utilizar la madera en la fabricación de los suelos hasta llegar a nuestros días.

El surgimiento del Parquet

Es muy probable, que los primeros suelos de madera en ser empleados fueron los suelos de los barcos en la antigüedad: desde los egipcios hasta los vikingos.

El primer suelo de madera fue descubierto en la gran sala de reuniones del Templo del Rey Salomón en Jerusalén.

El Parquet como tal aparece en la Edad Media, cubriendo los suelos de algunos castillos reales y de la Cámara de los Comunes de Londres. Los suelos de madera tenían una función estructural para proteger las estancias contra el frío y la humedad y estaban reservados a las clases más pudientes.

La etapa de esplendor

El término como tal, no es empleado hasta el reinado de Luis XIV, también conocido como el Rey Sol, en su castillo Vaux-le-Vicomte: parquet en diagonal hecho con roble. El suelo de parquet se puso de moda en Europa.

Este tipo de suelos también los comparten edificios de la talla del Palacio de Versalles, el Castillo de Fontainebleau y el Castillo de Chantilly. Es tal la influencia de esa época, que hoy en día seguimos teniendo un tipo de suelo de madera al que llamamos suelo Versalles.

 

En los siglos XVII y XVIII el parquet había alcanzado el máximo nivel de esplendor y complejidad, incorporándose otros materiales como marfil o nácar. Su uso empezó a ser común en viviendas de la burguesía y en edificios públicos, donde se simplifican los trabajos de parquetería, dando paso a diseños más geométricos. Así se pasa de la complejidad a diseños más sencillos y menos laboriosos.

Los suelos de madera fueron muy populares hasta los años 30, cuando lo que se empezaron hacer famosas fueron las alfombras, lo que llevaba a la gente a cubrir sus pisos de madera con preciosas alfombras traídas de todos los rincones del mundo. Esto hizo que los suelos de madera se quedasen temporalmente “a la sombra”.

En a partir de los años 70, cuando  van apareciendo opciones cada vez más económicas y sencillas de instalar como el parquet flotante y los suelos laminados, que se colocan encajando unas tablas con otras mediante un sistema de clic. Hay un resurgimiento del interés por los pisos de madera, que junto con estas nuevas técnicas que permiten hacerlo más accesible, dieron ese nuevo impulso al sector.

En los últimos años, se han ido mejorando tanto la resistencia como el acabado de los suelos de madera, pudiendo utilizarse parquet en lugares donde antes era impensable, como sitios públicos con alto tránsito o los baños.

Ya que los suelos de madera de antes se resquebrajaban con facilidad y resultaba muy costoso mantenerlos pulidos y brillantes. También tenemos a nuestro alcance nuevos materiales aptos para usos en exteriores. Además de ser cada vez más asequibles para la población en general.

Las nuevas tecnologías de corte con láser y la combinación de distintas maderas, han permitido recuperar los diseños tradicionales que se utilizaron durante la etapas de mayor esplendor en la historia del parquet como el magnifico suelo Punta Hungría.