Se denomina tarima “flotante” a los pavimentos de madera que no están pegados ni clavados al soporte, por lo que hace referencia a un tipo de instalación, y no a una clase de suelo de madera.

En los suelos de madera más antiguos, no se encontraban diferencias entre su soporte estructural y el pavimento. El mismo tablón se encargaba de cumplir ambas funciones.

A partir de 1960, se fué produciendo una separación entre la base y la superficie vista de los tablones . Este sistema permite el uso de maderas más nobles o resinas especiales que van a permitir que la parte visible del suelo sea hermosa, relegando a la función estructural las maderas más económicas o de calidad más baja.

Tarima Flotante

Una Tarima Flotante o Parquet Flotante  es siempre suelo de madera. Será macizo con un mínimo de 4 milímetros de madera noble y que no se clava ni pega al material existente. Vamos a referirnos a Tarima Multicapa y no tarima flotante si hablamos de un pavimentos de madera de 14 milímetros hasta los 22 milímetros con sus capas de Contracara, Intermedia y Desgaste. La Tarima Multicapa, tiene como soporte una madera presnada de alta densidad y una capa superior de madera noble. No sería correcto llamarla Tarima Flotante, ya que desde la Federación Española de Pavimentos de Madera (FEPM), la tarima no es un producto sino un sistema de instalación de un pavimentos de madera sobre rastreles.

Es decir, que sería más correcto hablar de Parquet Flotante Macizo y Parquet Flotante Multicapa. No debemos confundir el parquet de madera con los suelos laminados. Los suelos laminados (tarima laminada) tienen una base de fibras de alta densidad con una capa transparente de desgaste (sintética) que no permite ser lijado ni barnizado, pero no sufrirá cambios de color con el paso del tiempo. Los parquets por el contrario, si pueden ser lijdos y barnizados, ya que cuentan al menos con una capa de madera noble.

Los materiales utilizados en la fabricación del parquet suelen ser el roble, pino, haya, fresno y cerezo. Existen varias opciones de color (se pueden teñir antes de barnizarse) y diferentes posibilidades de relieve en cada lama.

Los suelos laminados tienen infinidad de diseños y colores, habiéndolos incluso que imitan otros materiales como la cerámica o el mármol.

¿Cómo se instalan el parquet y los suelos laminados?

En ambos casos, pueden ser colocados encima de otros suelos, sin necesidad de retirarlos previamente. Lo que siempre es fundamental en cualquier instalación, es que el suelo esté bien nivelado (cuando no lo está se aplica pasta niveladora).

El parquet flotante se va a coloca sobre el suelo base, sin pegarlo. Por otra parte el parquet de tipo encolado se debe pegar al suelo, por lo que su instalación es mucho más engorrosa. La ventaja que tiene esta última, es que nos vamos a evitar el sonido hueco que se produce al pisar una tarima flotante (aunque también habrá más posibilidades de que se produzcan humedades).

Los suelos laminados se instalan, normalmente, de forma flotante.  Suelen llevar el sistema “clic” que permite unir de forma fácil unas piezas con otras . Se suelen colocar sobre una base aislante y sobre ella, las lamas machihembradas. Es una instalación sencilla y rápida.

En cuanto a su resistencia, en la norma europea se recogen los parámetros de abrasión en función del desgaste. Existen 6 categorías que van de AC1  a la AC6. Según la utilización que le queramos dar nos va a venir mejor más o menos resistencia (que también modifica el precio).

Finalmente, decir que es muy fácil perderse entre tanta teminología y distinciones que en un principio nos pueden parecer complicadas. Lo ideal para resolver cualquier duda, es consultar con un experto cuáles son las diferncias y las características específicas de cada suelo, para saber cuál es el que más nos conviene.