Las tarimas multicapa son una elección segura para nuestros suelos, tanto por su apariencia como para su fácil instalación. Lo más característico de este tipo de tarimas es su durabilidad, su atractivo estético y su resistencia. Son la mejor alternativa a la madera maciza.

¿Por qué multicapa?

La tarima multicapa presenta un suelo de gran durabilidad, pero siempre manteniendo la belleza y el calor de los suelos más clásicos y tradicionales. Queremos tener lo mejor de las nuevas tecnologías, pero sin tener que renunciar a materiales como la madera, capaces de crear esos ambientes tan agradables y únicos. Las capas inferiores son capaces de proteger la tarima de alteraciones debidas al clima, como son las dilataciones por el calor y el frío, y del hinchamiento producido por la humedad, así como los problemas que van surgiendo debidos al paso del tiempo.

Las tarimas multicapa presentan una gran calidad. Durante su proceso de fabricación se cuidan todos y cada uno de los detalles, sometiéndose a controles estrictos de calidad, con el objetivo de garantizar unos resultados óptimos, sobre todo en cuanto a lo que se refiere a su durabilidad.

Las tarimas de madera multicapa están elaboradas con tres capas de madera natural, lo que permite al suelo tener una mayor resistencia. La capa superior es de madera maciza, pudiendo presentar distintos grosores. Por ejemplo, en nuestra tarima Black to White, disponemos de 7 acabados diferentes. Madera de Roble original pintada a mano, teñida o efecto decapado blanco posibilidad envejecida. Con este tipo de tarimas se da un equilibrio entre modernidad y funcionalidad, con el carácter propio de los suelos de madera más clásico. Es la forma más eficaz de convertir una vivienda en un lugar acogedor y hogareño donde nos apetezca estar.

Gracias a la gran variedad de modelos que tenemos disponibles en Tarimas del Mundo, no será complicado encontrar un suelo indicado para cada tipo de vivienda y para cada bolsillo.

 

Tarima Multicapa: composición e instalación.

  • Contracara o capa inferior: esta capa se encarga de la estabilización de la tarima. Suele tener unos 2 milímetros de espesor.
  • Intermedia: ayudan a mantener la cohesión durante las alteraciones (contracciones y dilataciones) que puede sufrir la madera. Suele tener unos 9 milímetros de espesor. Está compuesto por tablillas estrechas de madera colocadas de forma trasversal a la capa superior.
  • Desgaste o capa superior: es la capa visible de madera noble. Esta capa recibe un tratamiento superficial de protección. Suele tener unos 3 milímetros de espesor. Formatos como el Douplack, pueden ser utilizados inmediatamente tas su instalación, ya que no es necesario lijar y dar acabado a la obra. De esta forma se elimina la posibilidad de que aparezcan problemas tras su colocación. Además, este modelo ofrece una amplia gama de colores, por lo que es el formato multicapa más recomendado.

La capa de desgaste va montada sobre varias capas de madera más sencilla, superiores en resistencia y grosor. Las capas van encoladas y unidas entre sí. Todo el conjunto de capas va apoyado sobre una superficie de alfombra aislante, de forma que la madera queda “flotando”. Se trata de una instalación limpia y rápida, que puede realizarse sobre cualquier tipo de suelo siempre que esté nivelado.  Su estabilidad, permite que pueda ser instalada con una anclaje tipo “clic”, facilitando aún más este proceso.