tarima de madera

Existen muchos tipos de madera que son apropiados para fabricar suelos de tarima. La jatoba destaca por su elevada resistencia, lo que convierte a la tarima de madera fabricada con este material en una opción adecuada, tanto para interior como para exterior. Esta variedad se encuentra en los bosques tropicales, situados en la parte central y sureña del continente americano. Lo más habitual es que este tipo de superficies presente un tono rojizo, propio de los troncos del árbol del que se extrae.

Resulta obvio que no todas las maderas son iguales, entre las bondades de la jatoba podemos destacar su singular belleza, bastante exclusiva. Pero, también, la elevada densidad con la que cuenta, que otorga a estas superficies una gran durabilidad. Sin duda, esta última es una gran ventaja, aunque lo cierto es que en ocasiones puede dificultar la manipulación de este material. Es probable que esta afirmación te resulte sorprendente, pero para que te hagas una idea, te contamos que la dureza de la jatoba es casi el doble que la de la madera de roble, casi un 80% más resistente que la madera de fresno y más del 60% que la madera de arce.

Sin duda, esta es la propiedad más importante para garantizar una durabilidad adecuada, capaz de resistir golpes, el desgaste propio del paso del tiempo o los arañazos. Por todo ello, se trata de un material muy adecuado para estancias con niños o mascotas e, incluso, puede ser adecuada para espacios de exterior.

Desde Tarimas del Mundo queremos destacar la belleza de estas piezas, ya que el tronco recién cortado presenta diferentes tonalidades que van desde el rojo salmón al marrón anaranjado. El dorado se ve reflejado en la tarima que puede incluir betas de un marrón más oscuro. El dibujo que crea sobre el suelo será exclusivo y diferente, aportando elegancia a las diferentes estancias.

La jatoba es una gran opción, calidad que puede verse reflejada en su precio, pero actualmente podemos encontrar alternativas más económicas, como las tarimas multicapa. Finalmente, este material exótico cuenta con una elevada resistencia a la humedad, lo que la convierte en una alternativa adecuada para la tarima de exterior, sin necesidad de aplicar otros tratamientos para incrementar su durabilidad frente a los agentes externos.