tarimas laminadas

Las tarimas laminadas se instalan fácilmente, ya que el procedimiento de colocación es muy sencillo. Sin embargo, conviene tener en cuenta algunas condiciones básicas del subsuelo para incrementar el confort, la calidad y mejorar el acabado final de los pavimentos. Es fundamental que el suelo esté nivelado y, generalmente, suele añadirse una base que funciona como aislamiento térmico y acústico, mejorando además la unión entre las tablas.

La elección del subsuelo puede resultar más compleja de lo que parece en un primer momento, ya que existen diferentes modelos: para reducir el impacto de las pisadas, para minimizar el ruido procedente de otras plantas, la instalación de un sistema de climatización como los suelos radiantes o para corregir las irregularidades de la superficie. La mejor opción será recibir asesoramiento para decantarse por la opción más adecuada para cada caso.

Desde Tarimas del Mundo queremos destacar que según la norma UNE 56810 es obligatoria la instalación de una capa aislante en la composición de la manta que se coloca en el subsuelo para las tarimas de madera. Por este motivo, es aconsejable que la manta utilizada en el subsuelo cuente con una parte transparente que funciona como barrera para evitar el vapor de agua.

Si quieres sacarle el mayor rendimiento a tus tarimas laminadas de madera no escatimes en la elección para el subsuelo, pues de este factor depende que puedas disfrutar de todas las prestaciones de los pavimentos seleccionados al máximo nivel. El modelo estándar es la manta fabricada con espuma de polietileno, que suele contar con 3 mm de grosor. Este tipo de subsuelo ejerce su función como aislante térmico, acústico y repele la humedad. Aunque es cierto que no es compatible con los suelos radiantes, al no ser buen transmisor del calor.

El polietileno reticulado es un material adecuado para acabar con las posibles irregularidades que podamos encontrar en la superficie sobre la que vamos a instalar las tarimas. En estos casos, la manta no cuenta con barrera contra la humedad, motivo por el que es necesario colocar previamente una capa de polietileno muy fina.