tarimas de madera natural

Nadie duda de la elegancia y el carácter de las tarimas de madera natural pero, en función de la resistencia y el brillo deseados para este tipo de superficies, nos podemos decantar por diferentes acabados. Estas superficies han evolucionado, notablemente, con el paso del tiempo. Cambios que han mejorado su calidad, resistencia y funcionalidad. Podemos destacar los nuevos sistemas de unión para estos pavimentos, que permiten colocar estas tarimas sin necesidad de obras, su sencillez convierte la instalación en un proceso rápido y sin molestias.

Desde Tarimas del Mundo queremos repasar los diferentes tipos de acabados para los suelos de madera:

  1. Barniz: Es habitual relacionar este tipo de acabado con un aspecto más noble de la madera y un brillo sedoso e intenso. Además, esta solución protege la superficie de madera de la suciedad y el deterioro por impactos o desgaste. El barniz se aplicaba como una medida para el sellado de los suelos de madera, que permitía incrementar el brillo natural y, también, mejorar la resistencia de los suelos.
  2. Barniz mate: Se trata de una combinación que garantiza la protección del barniz con la mejora estética que supone un tratamiento con aceite para nutrir la madera. Se consigue un acabado menos brillante que con el barniz, más natural, resaltando el color y la forma de la madera seleccionada.
  3. Barniz blanco: Es un acabado muy singular, que nos permite sellar las superficies de madera para protegerlas de los agentes externos, pero cuenta con un color blanco que resalta los colores y las vetas de la madera.
  4. Aceite: Permite un acabado más natural que incrementa la protección de las superficies sin necesidad de sellar los pavimentos. Se realiza una impregnación profunda que incrementa la resistencia natural de la madera y el procedimiento de endurecimiento es, especialmente, importante. De este modo, se consigue una apariencia con los poros abiertos y una óptica mate, más natural.
  5. Aceite natural: Es la opción más natural de todas, la aplicación del aceite permite que la madera genere su propia película protectora para evitar su deterioro. La principal ventaja de este tipo de tratamiento es que las labores de mantenimiento resultan mucho más sencillas.
  6. Aceite blanco natural: Se trata de una solución similar a la anterior, la principal diferencia reside en que el tono blanquecino sirve para homogeneizar el tono de la madera.